El cielo comenzóa nublarse de tal forma
que mi cuerpo
comenzó a temblar.
Mis piernas perdieron
el equilibrio,
Mi corazón palpitaba
sin parar.
Mis ojos se perdían
en la oscuridad del día.
Invadida por una inesperada
melancolía.
Un silencio aterrador
se pronunciaba
la tarde en la que el sol
se nos escapaba de las manos.
Un aro de luz iluminando,
Un anochecer anunciado
En medio de una tarde
Incrédula y abandonada
En la que mis ojos,
y mi alma
Eran testigos de la unión
Apasionada de dos viejos
y entrañables amantes.
El Sol y la Luna
Que por unos segundos
se amaban.
Eclipse de amor.
Aro de luz/
Una tarde de mi infancia,
inolvidable.
Marisol Flamenco.-
©2009
©2009

